
Y al verte
me derruí
peligrosa
en el juego
de soslayarme
innecesaria de mí
fue sin mis ojos
el silencio de tu piel
pluma vencida
de los tiempos
de pensar
en una noche de dos
para morir
ebria de tu cuerpo
de mi sed
inconfesable y animal
tan perenne
tan profundo
tú en mí.
me derruí
peligrosa
en el juego
de soslayarme
innecesaria de mí
fue sin mis ojos
el silencio de tu piel
pluma vencida
de los tiempos
de pensar
en una noche de dos
para morir
ebria de tu cuerpo
de mi sed
inconfesable y animal
tan perenne
tan profundo
tú en mí.
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