Vai pasando o tempo, sen darse conta.
O mar está comigo, e eu recítolle
un verso ás espirales dunha caracola
varada na beira do teu silencio.
Vén o vento desde os teus ollos
a sorrir coa choiva mentres penso
neles e os meus non se moven
da praia, da area durmida
na duna do meu corpo líquido.
Confundo a miña pel coa auga da noite,
noite branca, de Lúa chea e calafríos
entre os dedos de espuma e nubes,
dedos tristes manchados de ondas.
Non podo ver a marea nin sentir
as luces do fondo, as de arriba,
as do ceo escurecido están entre as pedras,
alí, no cantil das sombras derruidas.
Regrésanme sempre as gaivotas ao faro do fin do mundo.
Conmigo el mar
Va pasando el tiempo, sin darse cuenta.
El mar está conmigo, y yo le recito
un verso a las espirales de una caracola
varada en la orilla de tu silencio.
Viene el viento desde tus ojos
a sonreír con la lluvia mientras pienso
en ellos y los míos no se mueven
de la playa, de la arena dormida
en la duna de mi cuerpo líquido.
Confundo mi piel con el agua de la noche,
noche blanca, de Luna llena y escalofríos
entre los dedos de espuma y nubes,
dedos tristes manchados de olas.
No puedo ver la marea ni sentir
las luces del fondo, las de arriba,
las del cielo oscurecido están entre las piedras,
allí, en el acantilado de las sombras derruidas.
Me regresan siempre las gaviotas al faro del fin del mundo.