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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


23 de junio de 2011

Tempos de lingua

Vén o vento desde o mar a contarme os teus segredos.

Refúxiome nunha onda que dorme na praia das túas tempas confundidas coas pedras que sinto nacer nun ceo preñado do teu letargo.

É interminable o percorrido da auga nos teus ollos de río, como o é sobre o brión cando amence tarde e a Lúa sempre está aí, co seu pelo sobre a miña almofada de sal e nubes, onde o aire é outro.

Chegaches onte á noite co brillo dun sol eterno no teu sorriso despeiteado, esquivando tempos de lingua e espellismos de area húmida profundada no baleiro do vivido cara a dentro.

É azul o silencio dos banzos da ausencia comprimida na mirada.

O baile da túa boca sobre as miñas costas traduce os símbolos da choiva que treme entre as sílabas dun verso irrompido entre os teus beizos e a quietud dos meus dedos rotos.

Na caída do día sempre me sei volátil como un bico na memoria.




Tiempos de lengua


Viene el viento desde el mar a contarme tus secretos.

Me refugio en una ola que duerme en la playa de tus sienes confundidas con las piedras que siento nacer en un cielo preñado de tu letargo.

Es interminable el recorrido del agua en tus ojos de río, como lo es sobre el musgo cuando amanece tarde y la Luna siempre está ahí, con su pelo sobre mi almohada de sal y nubes, donde el aire es otro.

Llegaste anoche con el brillo de un sol eterno en tu sonrisa despeinada, esquivando tiempos de lengua y espejismos de arena húmeda profundizada en el vacío de lo vivido hacia dentro.

Es azul el silencio de los peldaños de la ausencia comprimida en la mirada.

El baile de tu boca sobre mi espalda traduce los símbolos de la lluvia que tiembla entre las sílabas de un verso irrumpido entre tus labios y la quietud de mis dedos rotos.

En la caída del día siempre me sé volátil como un beso en la memoria.




19:53, Olafur Arnalds