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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


23 de junio de 2011

Y sin embargo azul




Mengua la luna y no me engaña su sigilo.

Hace tanto que dejé de respirar
que ya no sé que sabor tiene el aire;
lo imagino de cereza, y sin embargo azul.

Desde las luces de la mirada
la veo cuando trata de esconderse del tiempo,
y entonces llueve, o llora, recordando
aquel verso que el viento le arrancó de la piel.

Hoy te recuerdo, como siempre,
¿me reconoces?
sí, soy yo,
un poco más blanca,
un poco más de ti,
y acaso escribo ahora,
no sé,
porque el día va muriendo
y siento que luego,
la oscuridad me sitiará.

A veces es como morir,
¿y de qué sirve?
si tampoco hay calma,
o paz,
y compartir la distancia con tus ojos
es no ver el mar.

Está aquí la tempestad de la noche,
me habita y la aúllo con voz de ángel.