asoma a morte,
tras o sol vencido.
Xa vén, despeiteada,
co seu corpo de vento e sombras,
sen facer ruído.
Mírame, amodo, profundo,
mírame cos seus beizos negros,
esperando deitarse comigo.
Teño medo,
medo do vermello da súa boca,
de espertarme nos seus bicos.
Dáme esta noite de ollos cegos
os teus, como luz no mar,
para alumar os camiños das ondas,
onde quero atoparche,
nos que quero naufragar.
Dame esta noche
Más allá de la lejanía
asoma la muerte,
tras el sol vencido.
Ya viene, despeinada,
con su cuerpo de viento y sombras,
sin hacer ruido.
Me mira, despacio, profundo,
me mira con sus labios negros,
esperando acostarse conmigo.
Tengo miedo,
miedo del rojo de su boca,
de despertarme en sus besos.
Dame esta noche de ojos ciegos
los tuyos, como luz en el mar,
para alumbrar los caminos de las olas,
donde quiero encontrarte,
en los que quiero naufragar.
Más allá de la lejanía
asoma la muerte,
tras el sol vencido.
Ya viene, despeinada,
con su cuerpo de viento y sombras,
sin hacer ruido.
Me mira, despacio, profundo,
me mira con sus labios negros,
esperando acostarse conmigo.
Tengo miedo,
miedo del rojo de su boca,
de despertarme en sus besos.
Dame esta noche de ojos ciegos
los tuyos, como luz en el mar,
para alumbrar los caminos de las olas,
donde quiero encontrarte,
en los que quiero naufragar.
*
