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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


15 de febrero de 2011

Abandono la voz


Abandono la voz
en las cuestas de mis párpados.

Huera estoy de sonido,
y en mi boca un muerto
que escupe y sangra, se escapa
en un río que de noche
grita y reduce a ceniza
cada gota de agua.

Bajo los ojos hasta el último peldaño,
donde el virus sobrevive
rodeado de amnesia,
de podredumbre y humo
que pugna por salir a la superficie
de mi lengua, que apenas lo siente,
lo olvida en su punta y mata.


*