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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


10 de febrero de 2011

Cae la tarde y el mar la mira


Cae la tarde y el mar la mira
improvisando con sus ojos
un espejo donde refugiarse.

Detrás del horizonte, mis manos
creen estar enamoradas, seguramente,
y esbozan ejemplos de corazones
de celulosa húmeda y volátil.

En un dialecto extraño
basado en la corriente submarina,
mi lengua de agua y símbolos
le canta a la piel de tus labios
la esperanza de un beso
pensado en el raso
de un deseo líquido.




Ostinato, Eluvium



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