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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


3 de febrero de 2011

Punto de calma




Visitas los sueños
cuando la velocidad de los ojos es predecible.

Parpadeas para tener mejor visión de campo;
eres mujer y tu rabillo muestra la periferia
en la que se generan los pensamientos,
y las ilusiones radiantes.

Hay un punto en el que todo se calma
y solo sientes una luz vibrante,
secreta, insólita;
su voz es circular en mi vientre
y bebe de mis ganas cuando al nombrarle,
arrebatado, tierno, tenue,
se interna en la íntima humedad de mis óvalos.