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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


20 de junio de 2011

No te has dado cuenta



No te has dado cuenta,
yo nací para quererte,
para ser de ti
y morir en la geografía de los mares
que palpitan en tus ojos.

Nací en ese sueño de poesía
donde escondí mi cuerpo de niebla,
donde enturbié la voz entre la lluvia
que me encontró pensando un amanecer
en enlutar mis alas
y hacerme inaudible como el aire
que emigra de tus labios.

Va pasando el tiempo y sus colores
de polvo engalanan el rocío
de los instantes en que no dejo de amarte,
al alba,
cuando huele a océano,
en el crepúsculo,
al deslumbrarme la noche lunar.