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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


5 de noviembre de 2011

Hágase







Hágase tu alma
la más bella flor que crezca en la tierra
de las sombras y de la luz entornada
hacia los arco iris.

Tu voz palabra
hágase ultrasonido bajo mis párpados,
encerrada en la pupila negra
con todas las formas celestes
del viento del alba y del ocaso
de los espejos de las lenguas
en el idioma de los renglones.

Hágase tu piel mar errante
liberada en mi cintura
y en mi vientre las olas asciendan
y bajen hasta el nivel del agua,
en la locura de hallar tus células
en el camino de la entraña
donde palpite mi carne.

Hágase tu boca en mi boca
beso y labio de fuego,
átomo indivisible y rumor
de incendios temblando en las marismas
del aliento del pecado en rojo
donde el blanco y su opuesto abarquen
la desnudez y el calor
de sus cuerpos tormentosos.