La noche es un zorro
y regresa siempre por su comida
yo le traigo un trozo de pan tierno
y ella exhibe sus fauces
dispuesta a digerirme
saborea un trozo de garganta
y no digo ni pío
callo hasta las pupilas
callo entre las curvas peristálticas
de su estómago omnívoro.
La noche es un animal
y yo su alimento nocturno.