No para siempre en la tierra, solamente un poco aquí. Aunque sea jade, se rompe. Aunque sea oro, se hiende, y el plumaje de quetzal se quiebra. No para siempre en la tierra, solamente un poco aquí.
En la antesala de la niebla
beso a hurtadillas tus ojos,
después me inclino hacia el repente
de encontrarme en la oscuridad
con mis pájaros muertos,
y todos cantan, todos cantan,
pero es sólo un ruido.