No para siempre en la tierra, solamente un poco aquí. Aunque sea jade, se rompe. Aunque sea oro, se hiende, y el plumaje de quetzal se quiebra. No para siempre en la tierra, solamente un poco aquí.
Lo que no puedes dar es lo que piensas
y al mismo tiempo, das.
Una estrella en la mano
un horizonte
la luz del perihelio.
Lo que das es lo mínimo.
Es evolucionar al máximo
hacia el adentro.