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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


9 de septiembre de 2013

Dulcemente



Quién riega los poemas
con savia, si son todos grises
y la esperanza cuelga del andamio
donde los muertos bailan
hasta morir de amor.

Mil veces el cadalso
se baña en sangre y huesos,
idiomas de la luz de los cadáveres
que resucitan sin hablar
en la espesura virgen
de los caminos de los pájaros,
dulcemente clavados en su cruz.










Música: Mort d'una rosa
Roger Subirana Mata (Lost words)