Estoy allí
donde nadie me habita.
Aquella es la torre
el centro del universo
y una montaña.
Todas las puertas
dicen saber soñar con pestillos abiertos
detrás de los umbrales.
Este es el mundo de los peces.
Aquí estoy, aquí sé que no te busco
ni me busco en la otra carne,
ya sé que estás conmigo
y me besas de noche.
La flor de tu latido es el vértigo que me arde,
soy el silencio de tu boca,
una herida de piel en piel y números
solitarios de frío.
Puedo escribir la luz.
He visto amanecer a cualquier hora
sobre un mundo incompleto,
y tu lengua me muerde
me arranca el musgo que respiro
desde la estrella que me ve morir
en el secreto del agua.
Música: Cello
Slowdive
Fotografías de Kiki Plumier
