La contraseña para entrar a la casa
es a vista de pájaro
un alfabeto un idioma.
Para abrir el azul enciende el rojo
con tu boca
haz con tu saliva una montaña
un edén de alientos
haz del azul el rojo
y dímelo
cuando los árboles no tengan hojas.
Dímelo apenas la oscuridad me busque
y me enjaule el poema.