No para siempre en la tierra, solamente un poco aquí. Aunque sea jade, se rompe. Aunque sea oro, se hiende, y el plumaje de quetzal se quiebra. No para siempre en la tierra, solamente un poco aquí.
Sujetar los pronombres al poema
aislarlos
en un nosotros débil, suave
intentar la palabra
decirnos
con algo entre los labios
resbalar hacia dentro
los vientres indivisos
y en la caída
con las bocas
sangrarnos.