
He despertado al sol para llegar contigo
al escondite donde la palabra
es un albatros
y alada sobrevuela el mar
añorando sus lejanías
de azul y arena.
Tu mano con mi mano
siembra en las olas un refugio
para cobijar nuestro amor de sangre.
Las pieles se desnudan bajo el agua
y se beben dentro del beso,
en la intimidad de las algas.
Una caricia, un soplo de tus labios
y en mi boca naufraga un pez de sueños
del color de la luna llena.
Sonríes y una luz se asoma a mi sonrisa.
Somos dos ríos, dos voces a solas
amándonos en el origen
del alba del océano.
