
Sé que eres mío
porque al besarme dices que me besas
y me besas y alcanzas
con tus labios mi beso.
Lo sé por el silencio ambiguo de tu boca,
por la flor que masticas
y las hojas que muerdes
lamiendo su rotura.
Sé que eres sólo mío
por tu lengua en mi lengua,
por lo que comes al comerme
las ganas y los números
al salpicarte el agua
y llenarte de olas.
