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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.Netzahualcóyotl de Texcoco
11 de agosto de 2014
Te espero levantada
Te espero levantada y tú vienes dormido
de la mano de los árboles que dicen con sus ramas
querer tocarme a medianoche.
Es cierto que la inminencia nos aleja de nosotros
como si fuéramos distintos y las palabras
nos hablaran en ese idioma que parece amor
o es una parte de la sombra todavía desconocida.
Podría esperarte mientras invento el mapa
de un mundo simplemente anónimo,
suponer que el tiempo en esa tierra
gira en torno a las rocas que damos vuelta
buscando algo importante, una casa o un cerrojo
para entrar callando sin despertar al silencio
en su camino hacia nuestras lenguas.
Ya ves que no lo niego y hago fotografías lejanas
desde muy cerca de tus ojos.
Me estoy quedando sin respiración,
esta es la entrega al comienzo de lo único
y no deja de ser cruel la forma en que nos persigue
la sexualidad de los verbos, aquella otra voz
que deambula oscilándonos en un pequeño grito
como si al escucharnos tuviéramos la boca
llena de colores y de bestias.
Siento al peligro regresar con calma aparente,
su silueta es necesaria ahora que somos un cuerpo oscuro
dentro de nosotros, ahora que el alma está inquieta
y se nos rompe.