
A ti te nombro rosa
en el jardín de las espinas.
En la profundidad del beso
todos los besos son de agua
y las espinas que los rompen
son las astillas de nosotros.
A mil besos y en la distancia
profunda de un silencio
cae la nieve arrodillada
delante de la flor gemela
de tus ojos cuando me miran
abriéndose al decir te amo.
A ti te nombro
y soy bajo la lluvia
el otoño abandonado en la rosa.
A ti te nombro y el amanecer
parece demasiado tarde
para las flores frescas,
lo es para el tiempo de mañana,
para su lengua.
Y sin quererlo aún a ti te nombro,
a ti te amo
sangre y rosa oscura de mi jardín
de palabras y espinas.
