No para siempre en la tierra, solamente un poco aquí. Aunque sea jade, se rompe. Aunque sea oro, se hiende, y el plumaje de quetzal se quiebra. No para siempre en la tierra, solamente un poco aquí.
Ya veo que al ponerte la ropa
te la estás quitando.
Tienes una extraña manera de vestirte.
Enseñar el cuerpo y no tener frío
en invierno o en un poema
es como decirte a la cara
todas las heridas.