Lo que no está y te nombra.
En qué suerte de prodigio
encontrar en la entraña
casi una vida o su silueta
y hacer de la confusión
un deseo en remanente.
Tal así cavaría un hoyo
con las manos alzadas
hacia el cuerpo blanco del invierno
con el vientre lleno de animales
y sus jaulas vacías.