No para siempre en la tierra, solamente un poco aquí. Aunque sea jade, se rompe. Aunque sea oro, se hiende, y el plumaje de quetzal se quiebra. No para siempre en la tierra, solamente un poco aquí.
Si alguna vez te vi llegar
fue como un sueño
aquel sueño perdido
en el envés de lo que nombro.
Si alguna vez llegaste
siempre fuiste mi ausencia
golpeando mi voz con un silencio,
el rumor de mis labios mudos.