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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


31 de octubre de 2010

Cama tibia

Llegas a casa, mis pies están gélidos; las manos estaban deshaciéndose de mí misma.
Te abrazo, arriba; con los ojos te lo digo, para que me creas.
Subiré las escaleras cuando acabe de deslizarme fuera del agujero.

La cama está tibia.
Tú, dentro.