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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


30 de octubre de 2010

Ven conmigo







Dame tu mano, ven conmîgo,
saltemos al centro de lo eterno,
a deshacernos la carne con los labios,
a vestirnos con las bocas
las ganas de morirnos.

Formemos con los cuerpos un atlas
de alientos los dos mudos,
con los músculos al viento
y las entrañas en los océanos
de nuestros ojos vivos.

Arde todo por dentro
al lamernos las palabras
y los sudores íntimos transparentan
atmósferas de aguas,
pieles de suicidios.