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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


18 de marzo de 2011

El silencio de tu voz y tus labios/ Cómo decirte que de pronto

El silencio de tu voz y tus labios
Por El GatoPardo


Cómo decirte que dueles, desde el perdón
hasta el silencio en el que debates,
que el viento es daga que de noche hiere
y no mata, que el punto final no me incita
sino a la bravura de los ojos del mar,
a la sangre derramada que fluye
en manantial, a su paso incendiando
esas veredas secas, por donde he andado.

Cómo enarbolar las tierras
desprovistas de vástagos,
como encender la catedral
sin siquiera mártires ni santos.

Cómo llegar embriagado y a tientas
buscando los versos jamás soñados,
la luz, la sombra, el todo derramado
sobre el silencio de tu voz y tus labios.


***

Cómo decirte que de pronto
Por Ío


Cómo decirte que de pronto
el vértigo se ha encajado en mis costillas,
que la noche hostil reclama los secretos
de mi vientre consagrado a la lluvia,
que si no tengo labios, siendo tú silencio,
yo, en mi ceguera, soy mujer
que se prolonga, sonámbula,
en todas sus direcciones opuestas.

Cómo hacer para que el filo del aire
clandestino no se convierta en sábana,
y pula la piel de la lengua,
cuando te habla desde mi ombligo.

Cómo no llegar hasta las sombras
que serenan tu cabello y enmarañan mi cintura,
cómo no acercarme, a tientas,
hasta la cripta donde las rosas tardías
tornan musgo en nuestras bocas,
exhalando su último suspiro.



Estos versos nacieron al lado de mi poema "En silencio" y son para mí un hermoso regalo que me ha hecho El GatoPardo.
Después de leer los suyos, a su vez, los míos brotaron, y son, como no, para él.
Gracias, amigo poeta, sabes cuanto me gustaron.
Un abrazo, un beso, Gabriel

Ío