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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


17 de marzo de 2011

Playa de retención



Sólo tengo un pie
y no me lleva a la otra orilla del sol.

Después de cada mar
el amar está en el borde
de un lirio gris.

El esqueleto de una ola
parece un rayo ambiguo;
siembra sus esporas
en una playa de retención.

Polvo
arena difunta
engarzado un verso de sílice
al enjambre de un poema disecado
por el agua que embiste a la marea
de las rocas nacidas en la raíz
de los huesos que mancillaron su aluvión.

Transcurre la paz.

Acontezco en un suelo infértil,
lodo que llamo agua
por el vicio al que me abrazo
caprichosamente desnuda y sin piel
para besar las cuencas vacías
que el sueño dejó en mi ático
de clepsidras y almas de gaviotas líquidas
sedientas de lluvia cáustica,
y luego desear morir.

Todas las rompientes esperan
que el viento las barra,
mar adentro, tierra afuera,
donde la arista de los ojos
no tiene horizonte, ni poder,
y sólo el volver atrás
equivale a tocar las manos
obscenas
que ultrajaron al eco
que de mí quedó.




El título de este poema (traducido) es el de un tema de Tenhi, Kausienranta.
Por si alguien quiere escucharlo ...