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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


19 de marzo de 2011

Un hombre duerme


De alguna manera puedo hablarte,
otras tantas me lo impido
para decirte una vez más.

Una palabra se desnuda, pero no te vuelvas,
es un secreto que sólo tiene una voz
escarbando en la conjetura de la conciencia.

Aquí todo es verdad, mientras no estoy,
cuando morir no me es suficiente
y me tomo vacaciones mentales
para pensar en ti.

De mis arterias parte un oleaje de humo
y se detiene en esa ausencia desmedida
que va y vuelve trazando signos entre los peces
fallecidos en el tiempo que se heló.

Un hombre duerme en mí
y en nuestra mutua fragilidad.