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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


18 de junio de 2011

Tu boca en su boca



Tienes tu boca en su boca,
la voz perlada de nubes,
y en las venas
una caricia sin sangre;
la sonrisa rota germina
entre los dientes
y la comisura de la mirada
nada en saliva sin peces.

Tienes una palabra mordida
y en un renglón de la lengua
te cuelga el rastrojo
de todos los amaneceres
que flotan en tu cintura
anclada a la noche
de la que bebió tu muerte,
noche de salvajes
de cuerpos sin nombre.

En tus ojos no vive nadie
y se desdoblan tus retinas
cuando te golpea el aire
y te ahoga la carne la lluvia
que arreciando en tus labios
te quema y te hiere.