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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


14 de octubre de 2011

Y si no estoy


Me siento a deshojar flores con tu mirada.
Cada vez que cae un pétalo, cae una lágrima.
De pronto el suelo no es suelo
y es como estar nadando
dentro de mis ojos.

Entro y salgo del agua,
vuelvo a entrar,
otra vez,
nadie me ve arrancar las agujas
a los relojes de las rosas.

Es blanca la monotonía
y viaja en un tren de luto.

La lluvia,
esta lluvia que ciega cae,
y si al mirarla es hermosa,
por qué dentro mí esta duna inmensa.

Me bastaría con negarme,
descalzar alguna pregunta,
hacer como que no estoy,
decirle a la piel que me olvide.

Sale el sol,
es medianoche.

Tengo muchas ganas de mirarte,
ganas que son sombras,
ganar o perder la luz.

No sé si estoy despierta.

El techo, y sus bisbiseos;
puedes decirme, acaso tú,
por qué me miente
y su voz me lleva a la Luna.

La hora, es la hora,
la magia en el perfil de la palabra,
y si no estoy,
¿lo ves?,
no pregunta nadie,
nadie está aquí.