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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


6 de noviembre de 2011

Índigo



Entro a la arena de los números, todo está como antes
y la canción me acompaña página tras página
desde el principio.

Persiste algo, me sujeto a ella,
y el silencio de la boca se desliza hasta el vientre
con el rayo en un nervio.

De la lengua y en la metáfora de un acento,
un posesivo para seguir la caída
hasta el raso de la noche originada en los ojos
después de perder el sentido en todas las direcciones.