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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


9 de noviembre de 2011

Saltemos a lo oscuro



Saltemos a lo oscuro de lo blanco,
hagamos fuego con la boca al rojo
y los labios abiertos, sin cerrojo,
mientras los cuerpos se ciñen al flanco

de la Luna en su eclipse, y en un banco
nos comemos las ganas y el sonrojo,
con las pieles que arden en despojo
en un altar secreto, cruel y estanco.

Ven a bailar conmigo, con la luz
de la noche escondida en la mirada
de todas las estrellas sin destino,

cuando viajan sin sol en el trasluz
del insomnio y los ojos no son nada,
sólo huesos llorando en un camino.



Soneto