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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


20 de enero de 2012

Donde las manos ahondan




Lo siento aquí,
en la piedra que corta la piedra
y rompe el corazón cubierto de musgo
la escarcha como el sílex.
En mi sueño de tierra tu voz es la espiga
de los orígenes de mi piel salobre,
el cereal donde las manos ahondan,
carne en carne en el agua a las puertas
de la noche oculta entre los charcos y sus andares.