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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


12 de enero de 2012

Por la garganta



Por la garganta
y con estilo de verdugo
se desploma un verso
cortante.

Mañana se sucedió la noche
y todas las noches
que vinieron con ella
permanentes en la palabra.

Por los pasillos de sal llega el agua
como en una fotografía errónea
borrosa entre los dientes al masticarla
y darte cuenta de que está en el musgo
y se rodea de azufre la voz digerida
estéril dentro con el sigilo.

Lo incierto, lo cierto es que al caminar hacia atrás
sólo yo me escucho antes de decirme nada
o lo que es lo mismo, todos están latentes
y saben que me dejo la lengua
en la voraz sonrisa del insomnio.