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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


12 de julio de 2012

185 y punto en boca




Ya ves que guardar silencio se me da muy bien, quizás es esta locura desde la que grito la causante de toda el agua que, sin embargo, no cae, y se queda en medio de no sé dónde, creando figuras con forma de palabras de pez.

Te has dado cuenta, esta mañana no quise hablar, el estómago estaba vacío y lleno de cuchillas y de dientes y de sol y oscuridad y es que mirarte es volver hacia mí, por donde no como y no respiro, asimilar tu voz esquilmada en las fosas del océano es querer morir en una playa sin arena, talar los versos por su pie diezmado y roto.

Podría decirte que he amanecido en la calle, que salí a deambular aceras buscándote en caras desconocidas, pero te conozco y en ellas no duermes ni despierta la incertidumbre que la llave ampara en su cerradura.

Sigo contemplando los paraísos entre las ruinas de la eternidad que nos murió mientras nos mirábamos por dentro con los afluentes de los ojos, los cielos, y el peligro de las luces clavadas en los iris.