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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


18 de octubre de 2012

Mientras salto




Me torturo con cada palabra como si fuera
la última, y al hacerlo, la carne en su temblor
permanece oscura y a la vez pálida,
esperando un racimo de preludios detenido
en la puerta del día, anunciándome otra luz
escondida en los renglones.

Pienso en ayer y hoy, en mañana y en tu boca,
te pienso sin darme cuenta mientras salto
de la cama a la Luna, escuchando los latidos
de tu corazón sin pausa en mi cintura,
el del mar incesante, azul en las venas
y rojo cuando amanece entre las sombras
pretendiendo una pizca de ti, un jirón o un centelleo,
los restos de tus huesos junto a los míos.