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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


28 de noviembre de 2012

Dos




~

Habité la casa cuando el frío quemaba todas las cosas.
Los pájaros empezaron a morir apenas asomó la Luna entre los desnudos angelicales de las flores cenicientas.

Había labios borrosos, espacios de agua en los momentos de la luz resistente a la aventura de los brazos y a su recorrido sin pausa, a través de la inmensa pérdida.


Los poemas no son poemas, todos llegan de lejos y se despiden describiendo la curva que te roza.