Me preocupa el estado de inconsciencia
de los poemas leves que la boca
emancipa detrás de los secretos
infinitos del humo. La costumbre
del verso en el insomnio de la Luna
es una paradoja de ceniza,
el resultado líquido del sol
al deslizarse sobre la mirada
sin señales. No toques el desnudo
del rojo disfrazado con la luz
de la secuela estéril del sonido.
Hoy nos vamos a ver a media noche
en aquella metáfora latente,
no se puede intentar una cabriola
dentro del espejismo de la lluvia.
~verso blanco~
