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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.Netzahualcóyotl de Texcoco
11 de diciembre de 2012
No encenderás la luz
No encenderás la luz cuando te ame
porque quiero amarte a oscuras
sin saber quién eres.
Cautiva sobre tu piel anónima
alcanzo la memoria de tu pecho
remansándome en las vértebras de tu lengua
con la mía colma de orificios.
Llego hasta ti huera,
no tengo manos no tengo boca,
sólo la sombra inundada de vidrios
y los dedos como patenas ascienden
por la curva de tu nombre
para lamer la herida
de los alfabetos de tus venas.
Una mujer escribe
y se mira en los acentos de la carne
atenuando los precipicios
con sin embargos y placebos
propios de la enfermedad de las hiedras
cuando se adhieren a los restos de la ceniza
y en polvo convierten las raíces
las rocas al caer del muro.
El momento es innegable,
me abismo en tus ojos
y después desaparezco.