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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


19 de febrero de 2013

De noche en noche




Andaba de puntillas,
de noche en noche en los aleros
de la marea inmediata,
con el existir a cuestas
de la palabra en el puño
y en la frente un asomo.
Caminaba entre ayer y hoy
a resguardo de la hora herida,
del dolor del viento en el paisaje,
con el tacto mudo
y la boca en el espesor del hielo.
Te esperaba en el tronco de un árbol,
nacida enredadera, anhelando
el zureo de tu sangre, el rumor
de la soledad en tus ojos,
te esperaba allí de donde nadie regresa,
mar adentro,
sin salir del agua.