No para siempre en la tierra, solamente un poco aquí. Aunque sea jade, se rompe. Aunque sea oro, se hiende, y el plumaje de quetzal se quiebra. No para siempre en la tierra, solamente un poco aquí.
Este lado de la cama tiene un agujero.
Las mariposas preguntan con su sonrisa,
al morirme, si es una lágrima
o es un jardín el aire,
este despertar onírico.