Tienes una sombra en la boca
un qué sé yo que corretea
de encía a pétalo,
un clavo en la frente
y en tu lengua la noche
pare sus cuchillas.
Un acento te ensucia
con su lenguaje muerte.
No hay idioma en la garganta
para hacer el amor
a salvo de las rosas.
La brecha en lo recóndito
dobla el labio hacia el verso.
Su curva es mi intemperie.