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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


12 de septiembre de 2013

El verso y el mar




Hace tiempo que persigo mi boca
igual que persigo mi nombre
y no me encuentro la piel.
Desde entonces el mismo tiempo
hace de mano y frente al ojo
me impide encontrar las flores
arrancadas al poema.

Hace tanto que el verso
lo ocupó el mar.