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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


6 de marzo de 2014

 



Entregar la mano
no al recorrido
de la vestidura,
entregarla
si flota
o recoge la medida
del poniente,
a la belleza
del muerto
y a su piel de cadáver.

Darla sin vestirse
ni ascender la boca
a los temblores,
hacerla hogar en lo único
de la habitación de los ríos.

Entregarla suavemente
a la inercia de lo dúctil.