No para siempre en la tierra, solamente un poco aquí. Aunque sea jade, se rompe. Aunque sea oro, se hiende, y el plumaje de quetzal se quiebra. No para siempre en la tierra, solamente un poco aquí.
Cuando miro el viento sé que él me mira a mí,
sus ojos incapaces de verme y el amor
es una piedra en la mirada
del tamaño de tu sombra.
Una rosa y su pequeño diccionario de tres sílabas
saben decirlo mejor que yo.