
Que si escribo es por decir el poema,
por sacarlo de dentro de la roca.
Pero el cuerpo que tiembla
es la piedra, decíamos nosotros
tan pequeños como arrojados
a la palabra.
Sacar a la belleza de paseo
observarla desde las sombras
y ponerle su cruz
y no una florecilla,
todo es tan grande y tan minúsculo.
Y un día escribes
y dices amor.
