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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.Netzahualcóyotl de Texcoco
4 de marzo de 2015
dejar
Para mantener lo desnudo a salvo hay que proteger la carne con una lengua maestra, que si se deja ver tan sólo sea por la rendija por la que penetra la luz, adivinándolo silvestre.
Para pronunciar ciertos idiomas hay que esperar junto a los manantiales y mirar el agua cómo nace cristalina de entre los guijarros, acercarse a beber con la conmoción que te sujeta al precipicio de tu reflejo, hacer de él un enigma y decirlo con la boca ahogada.
Así la piel será visible y los animales, cuando acudan al claro, podrán acercarse a sus cuerpos para lamer los pensamientos de sus imágenes.
Sólo entonces podrá abrirse la respiración al arroyo, permitir que invada pulmones y cobijos, dejar que lo desnudo queme.