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¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


23 de marzo de 2015

ahí



Una forma, un silencio, hablar mientras lo tengo entre los dientes, mientras lo que como no lo es y se transforma en sustancia mineral, algo parecido a la existencia de un árbol o un paisaje que se insinúa en la garganta dejando su sabor en las encías.
Y un poco de sangre.
Una fuga de ese silencio, la forma adoptando otra forma diferente, una palabra que extrae un cuerpo de sí misma y la lengua que lo atrapa y se deleita en el secreto de la unión dentro de la boca diciendo callada esto es una voz o de cerca es una mirada o es un indicio de piel extendiendo el caos desde la nuca hacia los sentidos.
Y un poco de sangre.
Dentro de ti puede suceder el viento, la lluvia, pueden suceder animales, piedras, océanos, distancias y sumideros, agua turbia y líquidos cristalinos, otros vientres dentro de tu vientre, ombligos que se rozan como letras, que se acarician como frases, adverbios de circunstancia inorgánica, un pronombre -tú-, un verbo que besa y alumbra.
Y ahí
un poco de sangre.