cabecera
















¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende,
y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

Netzahualcóyotl de Texcoco


7 de septiembre de 2015

En la caligrafía de la noche


Tener conciencia, o no tenerla,
de la semilla recién enterrada
al calor de la tierra silenciosa.
Creer en el latido del otoño
cuando se rompa y la raíz
se sumerja en el sueño de la nieve.

Esperar a la flor en su deseo.

Así quizá el invierno no me duela
tanto
          y en la cosecha de tus ojos
los pétalos sean caricias
muy lejos de la sangre de los peces.


Tener o no tener conciencia
de cada sol que alumbra
a la simiente en su destino,
augurarle no hojas sino viento
para que no puedan sus puños
alzarse contra mí si llueve
y la caligrafía de la noche
no se arrepienta
de sentirme mujer

o todavía símbolo.